Santiago

Puente 154(2013)

¡Hola, compañeros !

Os quiero hablar de una experiencia y recomendar una escuela, la Academia Iria Flavia, que conocí del 15 al 26 de julio de este año.

De hecho, acabo de volver de un cursillo para profesores de español que se organizó en la ciudad de Santiago de Compostela  y que fue subvencionado por la Unión europea, en particular por la Agencia europea  de formación continua. Se trataba de una beca Grundtvig . Son becas que se conceden, entre otros, a los profesores de promoción social. Otras, las becas Comenius, se otorgan a los de enseñanza secundaria.

Allí me encontré con docentes de otros países europeos como Bélgica (incluso de Lieja), Francia, Hungría, Alemania, Ucrania, Dinamarca, Croacia. Eso, solo por mencionar a  los participantes de mi grupo. Pero también me relacioné con personas de Italia, Suecia, Islandia, Austria, etc. Entonces,  decir que fue interesantísimo desde el punto de vista personal es poco.

Pero hubo muchísimo más.

El cursillo se distribuía en dos semanas, una centrada en el estudio/repaso de la lengua, la cultura y la actualidad como recurso en la clase, otra focalizada en la improvisación teatral en el aula de español.

Durante la primera semana se trató de

  • cuestiones gramaticales de especial dificultad, como « ser » y « estar », los modos Indicativo y Subjuntivo, etc.,
  • aspectos culturales y registros lingüísticos de España, el tuteo, la cortesía, las palabrotas, el humor,  etc.,
  • aspectos de la realidad social, política e histórica de España : el sistema educativo, el paro, la corrupción…,
  • intercambio de recursos didácticos : el uso de los métodos audiovisuales (cortos, anuncios publicitarios), materiales de Difusión, Edelsa, etc.

Como complemento, y por la tarde :

  • hicimos una visita guiada de la ciudad con degustación de tapas y descubrimos el patrimonio de la Universidad, una de las más antiguas del mundo,
  • vimos una película fantástica española, La habitación de Fermat,
  • aprendimos a jugar a las cartas con la baraja española.

El fin de semana, estuvimos recorriendo Galicia, Finisterre y las Rías Bajas, en excursiones concertadas con la Oficina de turismo de Santiago. Así nos enteramos de creencias célticas y cristianas, comprendimos el paisaje típico de Galicia y nos adentramos en algunos elementos de su economía.

La segunda semana se dedicó, por elección propia, a la improvisación teatral en el aula. De nuevo, el formador, al igual que sus compañeros, fue una fuente inagotable de todo tipo de aprendizajes, lingüístico, técnico, lúdico, social. De él, recibimos :

  • una iniciación en el ejercicio de la improvisación teatral y su uso como herramienta en las clases de español,
  • una inmersión en la comprensión de la lógica del drama,
  • una introducción a las bases para la creación de improvisaciones : circunstancias de lugar, tiempo y relación ; conflicto y acción.

Por la tarde, estuvimos caminando por una ruta de artesanía en Santiago, viendo otra película (Celda 211), visualizando y comentando escenas de cine español actual y entrando en la afamada Casa de Troya.

Y no os habló :

  • de los conciertos gratuitos que pudimos escuchar en el marco del festival VíaStellae (percusiones, arpa medieval, …),
  • de la gastronomía gallega : pulpo a la gallega, todo tipo de mariscos, quesos como la famosa Tetina, dulces como la tarta de Santiago, vinos (albariño y ribeiro), verduras( los pimientos de Padrón), licores (de café, queimada y un sinfín de sabores), exquisitas frutas.

¡En cuanto a la ciudad, es una maravilla ! El casco antiguo está todo edificado en granito y porticado, lo que abriga de la humedad … o del calor, según. La catedral es majestuosa y siempre llena de visitantes, curiosos y piadosos. En los alrededores resuenan gaitas, cantantes de ópera o grupos latinos (¡ incluso eso !). Cada mañana,  se alarga la fila de peregrinos que se esperan para estampar su credencial. Por cierto, entre ellos se encuentra de todo: españoles o extranjeros, jóvenes o mayores, solos o acompañados, a pie o en bicicleta, pero casi todos con el bastón en la mano y la mochila a cuestas.

Yo ya había estado en Santiago hace muchos años y recordaba una ciudad gris, lluviosa y poco acogedora. Pues : ¡nada de eso ! Santiago rezuma alegría, deleite, tranquilidad, juventud y respeto. La gente es majísima y, « last but not least », el coste de la vida muy asequible.

He de deciros, sin embargo, que coincidí allí con el accidente de tren que se produjo la víspera de la fiesta del Santo, por lo que se cancelaron todos los espectáculos programados. Y fue una auténtica catástrofe, sentida por todos los que estábamos presentes.

Total, que sin tardar os animo a pedir una beca, cuanto antes, a acudir a los cursos de IriaFlavia y a disfrutar de dos semanas lectivas en Santiago.

Bernadette De Clercq.