Al morir Don Quijote

Puente 141(2010)

Al morir Don Quijote. Andrés Trapiello 2004
Ediciones Destino, Barcelona, Colección Booket 2006, 412 págs.
Traducción al francés: A la mort de Don Quichotte
Buchet Chastel, 10/18 2005

Andrés Trapiello nació en Manzaneda de Torío (León), en 1953 y vive en Madrid. Es poeta, novelista y ensayista.
Al morir Don Quijote obtuvo en 2004 el premio José Manuel Lara.

Este libro fue publicado poco antes del 400 aniversario de la aparición del primer volumen del Quijote.

La historia empieza a la muerte de Don Quijote, poco después de volver de su tercera salida.
Muere en su pueblo, «de cuyo nombre no quiero acordarme», decía Cervantes, nombre que quedará secreto -«más secreto que el Santo Grial»-, dice Trapiello en su libro.
La primera parte de sus aventuras ha aparecido en 1605, ya es famosa y varios protagonistas de la novela de Trapiello la conocen; pero no leerán la segunda antes del final del libro, que tiene lugar en 1615.

Todos sabemos que la muerte de una persona cercana cambia muchas cosas en nuestra vida y que se pueden experimentar sentimientos complejos y diversos : tristeza, a veces alivio, indiferencia o incluso alegría.

En «Al morir Don Quijote», cada personaje reacciona de manera diferente, según su carácter y su situación. El bachiller Sansón Carrasco, que condujo a Don Quijote por última vez a su pueblo, tras la desgraciada aventura en la corte de los duques de Barcelona, le guarda todo su respeto; Sancho cae enfermo de tristeza y pierde mucho peso; Antonia, la sobrina de Don Quijote, se siente dividida entre el cariño y la cólera y reprocha a su tío el haber descuidado sus asuntos (las tierras, las viñas, etc.) y el haberla arrruinado a causa de los libros de caballería.

Pero todos los protagonistas, incluso los que eran secundarios en El Quijote, cobran una profundidad a veces inesperada. Quiteria, el ama de casa, revelará algunos secretos de su vida y el mozo Cebadón, así como el notario de Mal, desempeñarán un papel en la acción.

Todos viven su vida propia, pero como mirándose en un espejo en la obra de Cervantes, de la cual han salido.

No se trata aquí de una «modernización» del Quijote, como se intentó hacer otras veces, sino de una reflexión en forma de novela, llena de peripecias y de humor.

¿ Locura o cordura de Don Quijote? Su visión del mundo: ¿verdad o mentira? ¿sueño o ilusión? La lectura : ¿algo bueno o malo?

Son algunas de las preguntas que se hacen los protagonistas (como los lectores) cuando discuten juntos. Y el cura, el barbero, Antonia, Quiteria y sobre todo Sansón Carrasco son tan habladores como los personajes de Cervantes. Sólo Sancho permanecerá silencioso largo tiempo, ahogado por la pena al morir Don Quijote.

El bachiller Sansón Carrasco, que es inteligente, divertido y le gustan las bromas, debate mucho de estos temas con sus amigos el barbero y el cura, sin llegar a ponerse de acuerdo. Según él, era un loco, y además peligroso a veces -cita el episodio de la liberación de los galeotes-, pero lo que más le importa es su valentía y su bondad.

Al menos, admite el cura, Don Quijote ha pronunciado más palabras sensatas durante un año de «locura», mientras andaba por España, que durante los cuarenta y ocho años de vida monótona en el pueblo.

Antonia le reprocha a su tío su locura; se siente sola, sin protección contra los asaltos amorosos del grosero mozo Cebadón y la insistencia del viejo y feo notario De Mal, que quiere casarse con ella para apropiarse de los pocos bienes que le quedan. Ella está enamorada de Sansón, que tarda en darse cuenta, gran ignorante de la sicología femenina,… ¡a pesar del saber adquirido en Salamanca! A la manera de Don Quijote, conoce mejor los libros que la vida.

El ama de casa Quiteria, por su parte, permanece fiel a su amor por Don Quijote, que la acogió cuando tenía doce años y siempre la trató con respeto. Cuenta muchos acontecimientos del pasado de la familia a Antonia, dando así nuevas perspectivas a la novela de Cervantes.

Sancho, muy deprimido por la muerte de su dueño, decide sin embargo aprender a leer con Sansón, (solamente leer, un hombre humilde como él no necesita escribir, dice) para saber cómo el autor lo describía a él. Discuten mucho de la verdad de los caracteres y los acontecimientos en la novela, en comparación con la realidad de sus vidas en el pueblo.

Mientras tanto, pasan cosas extrañas en los alrededores del pueblo. Como Don Quijote ya es un personaje famoso, muchos viajeros que no se han enterado de su muerte pasean por la región preguntando por él. En la venta donde se armó caballero, se reúne la «secta»-como dice el ventero- de los discípulos de Don Quijote, que le buscan por todas partes, cuentan las aventuras leídas en el primer volumen y discuten de él como si lo conocieran personalmente. Entre ellos, encuentra Sansón Carrasco a un tal don Santiago de Mansilla, que no es otro que Ginés de Pasamonte, el mentiroso galeote que desempeña un papel importante en el libro de Cervantes.

Otras personas pretenden que han encontrado falsos Don Quijotes recorriendo la región. Es una alusión al Don Quijote apócrifo de Avellaneda.
Como la mayoría de esos «turistas» parecen completamente locos o peligrosos, Sansón y sus amigos nunca revelarán el nombre de su pueblo.

El joven bachiller, muy presente en la novela, encuentra un día el manuscrito de la primera parte del Quijote. Y ¡qué sorpresa!: lo había leído y anotado el mismísimo caballero andante, aprobando unas veces otras criticando, la visión de su creador, Cervantes.

Así, se mezclan con mucho humor presente y pasado, ficción y «realidad»,del pueblo y de sus habitantes.

Al final del libro llegan al pueblo los duques de Barcelona; no han cambiado: son tan malos y tontos como en la novela de Cervantes. Traen consigo la segunda parte del Quijote, que acaban de comprar en Sevilla, ya que la duquesa quiere saber si se habla de ella; no la han leído (¿sabrán leer?) pero la prestan a Sansón, que la lee y la presta a Sancho, que, muy buen alumno, también la lee en pocos días.

Tras quitarse de encima los duques con unas burlas bien merecidas, los amigos se sienten transformados por todo lo que ha pasado, lo que han leído y vivido.

Sus parientes tampoco los reconocen y surgen disputas y discordias.
¿Qué va a pasar?. Los secretos que no he revelado, tenéis que descubrirlos en el libro. Sólo diré, para tranquilizaros, que el amor y el afán de aventuras triunfarán.

Los que han leído el Quijote se alegrarán de las alusiones y los guiños de Andrés Trapiello; a los que no lo conozcan quizás les entren las ganas de abrir el libro de Cervantes después de esta lectura.

En cuanto a mí, me encantó el Don Quijote de la Mancha cuando nos lo hizo leer y analizar en la Universidad de Bruselas la Señora Galle hace algunos años.

Para terminar, he aquí una cita de Leviatán, de Paul Auster, en mi opinión cercana al espíritu del libro de Andrés Trapiello. «A book is a misterious object…and once it floats out into the world, anything can happen. All kinds of mischief can be caused, and there’s not a damn thing you can do about it. For better or worse, it’s completely out of your control.»

Josine CANCELIER-MAHY