Los girasoles ciegos

Puente 117(2004)

ALBERTO MÉNDEZ, Los girasoles ciegos, Anagrama, Madrid, 2004, 160 pp.

El tema de la guerra civil, de sus horrores o de sus secuelas está cada vez más presente en las producciones de estos últimos años, con éxito diverso. Entre tantos libros se destacan por sus cualidades : Soldados de Salamina, de Javier Cercas, Largo noviembre de Madrid y Capital de la gloria de Juan Eduardo Zúñiga, El lápiz del carpintero, de Manuel Rivas, La caída de Madrid, de Rafael Chirbés, El diario de Hamlet García de Paulino Masip, La voz dormida de Rosa Chacon, Las trece rosas, de Jesús Ferrero. De esos tres últimos, ya hablamos en números anteriores.

Ahora sale Los Girasoles ciegos, primera novela de su autor, de 53 años. En realidad, su nombre aparece por primera vez en 2002, cuando el relato titulado Los Girasoles ciegos quedó finalista del Premio Internacional de Cuentos Max Aub. Dos años más tarde, reúne en este libro cuatro relatos sutilmente engarzados, cuyas historias se agrupan en cuatro años, bajo el tema de la derrota (primera derrota : 1939 ,segunda derrota : 1940, etc.)

Los Girasoles ciegos se inscribe dentro de una corriente en voga que plantea la relación entre ficción y realidad, y la presenta como basada en documentos reales (actas oficiales, cartas de presos a sus familias, cuaderno encontrado, documentos archivados, conversaciones relatadas,…).

La temática es bastante original : parte de la presunción de que, en realidad, los vencedores no son los que imaginan serlo. No se enteran de que la victoria sólo la deben a haberse enfrentado a un adversario condenado desde el principio a ser vencido : durante tres años había observado a ese enemigo desarrapado y paísano, resignado a que otro ejército, el suyo, anonadara esa ciudad inmóvil … los defensores de la Républica hubieran humillado más al ejército de Franco rindiéndose el primer día de la guerra que resistiendo tenazmente, porque cada muerto de esa guerra, fuera del bando que fuera, había servido sólo para glorificar al que mataba. (pp.14-15).

En el primer relato, el capitán Alegría se rinde al ejército republicano el día de la caída de Madrid porque no quería formar parte de la victoria. Una decisión como aquella es inconcebible tanto para los nacionales como para los republicanos ; para los nacionales no es nada más que un traidor. En cuanto a los republicanos, le tachan de loco. De todas formas, traidor o enemigo, su destino es ser fusilado.

El segundo se presenta como el cuaderno encontrado en el esquleto de un adolescente que huyó por los montes con su novia, embarazada. En ese cuaderno anotó los últimos momentos de su novia, muerta en el parto, y la lenta agonía de su hijo recién nacido. De ese chico sólo sabemos que tenía afición a la poesía y que se unió al ejército republicano a los 17 años.

En el tercero, un profesor de chelo salva momentáneamente la vida al enterarse de que conoció en la carcel al hijo del coronel que le está interrogando. A la mujer del coronel que quiere saber de la muerte de su hijo le inventa un final de vida envuelto en hazañas heroicas. Pero, por fin, le dice la verdad sobre un tipo poco interesante que fue encarcelado no por hechos de guerra sino por razones más sórdidas : por estraperlo de medicamentos, robos en almacenes militares de alimentación y por otros pequeños tráficos poco nobles. Murió como había vivido, como un cobarde y no como un héroe, como habían imaginado sus padres.

El último relato cuenta como una mujer aguanta los embates del profesor de su hijo, un clérigo libidinoso que la cree viuda, mientras que su marido, un republicano, permanece escondido en un armario. Descubierto y denunciado por el cura, el marido se tira por la ventana

Un tema se desarrolla a través de los cuatro relatos : la dignidad. A pesar del horror de los acontecimientos que presencian, todos los protagonistas se comportan con dignidad, al contrario de los que les maltratan. Dignidad tanto más destacable cuanto que no se trata de héroes sino de tipos cualquiera, que se encontraron a pesar suyo en circunstancias trágicas. El capitán Alegría formaba parte de la Intendencia y nunca presenció hechos de guerra, Su guerra fue estibar, distribuir, ordenar, repartir y administrar todo lo preciso para que otros mataran, murieran y vencieran a un enemigo al que nunca vio de cerca…(p.21); Rafael es un adolescente, aprendiz de poeta que se transfiguraba recitando a Garcilaso (p. 115) ; Juan Senra es un profesor de música que participó en la guerra como quien juega (p.71) ; Elena es un ama de casa que se dedica a pequeñas labores para mantener a su familia, puesto que su marido tiene que vivir escondido.

Además hay nexos ( ¿ voluntarios o no ? ). Puesto que, originalmente, se trataba de cuatro relatos separados ) entre los relatos : Juan Senra (relato 3) tiene al capitán Alegría ( relato 1) entre sus compañeros de cárcel ; la novia de Rafael ( relato 2) es la hija de Elena.( relato 4).

El autor recurre a técnicas distintas, según los relatos : narrador omnisciente en el primero ; primera persona en el cuaderno encontrado, en el segundo ; narrador omnisciente con alternancia de cartas, en el tercero; alternancia entre cartas de confesión del sacerdote, los recuerdos del hijo de Elena, ya adulto, relación objetiva de los hechos por un narrador anónimo, en el último.

De paso ; hay algunas alusiones indirectas a otros autores : a Miguel Delibes y su técnica descriptiva del campo ; a Manuel Rivas : El maestro de Rafael fue fusilado por republicano, etc.

En pocas palabras, un primer libro interesante, agradable y muy original.

Rodolphe STEMBERT