El gran escritor peruano falleció este 13 de abril de 2025 en Lima, con 89 años.
En 2010, recibió el Premio Nobel de Literatura, otorgado “por su cartografía de las estructuras del poder y sus imágenes mordaces de la resistencia del individuo, su rebelión y su derrota.”
Además de ser autor de numerosas novelas de ficción romanesca, es también conocido por sus ensayos o sus ficciones directamente inspiradas de la realidad. Fue tachado de “intelectual de derechas” pero, en realidad, era alguien que viró de la izquierda hacia el liberalismo (un liberal, según su abuela Carmen, es “uno que no va a misa y se divorcia”!).
En una entrevista para Babelia (El País), confió esto: “El periodismo ha sido también una manera de tener un pie en la calle. Un pie en la vida no literaria. La idea del escritor entregado solo a la vida literaria no me gusta. Me parece que pierdes el sentido de la realidad”.
En la revista Puente de marzo de 2020 (n°175), entregué una reseña de su obra titulada: “Tiempos recios”, publicada en 2019 por Alfaguara y que vuelvo a ofrecer a nuestros lectores en esta nueva edición.
“Tiempos recios” se basa en la intervención de la CIA para derrocar en 1954 al Gobierno tibiamente socialdemócrata de Jacobo Árbenz en Guatemala. La obra se cierra con un párrafo en el que Vargas Llosa, anticastrista acérrimo, demostraba que antes que enemigo de Fidel Castro, era amigo de la verdad. La lección guatemalteca, reconocía, llevó a la Cuba revolucionaria a aliarse con la Unión Soviética para “blindarse contra las presiones, boicots y posibles agresiones de los Estados Unidos”. En su opinión, “otra hubiera podido ser la historia de Cuba si EE. UU. hubiera aceptado antes la modernización y democratización de la Guatemala ensayada por Jacobo Árbenz”.
Este reconocimiento fue una de las ultimas lecciones intelectuales de un escritor indiscutible al que le encantaba discutir y que siempre afrontó el debate ideológico sin rastro de cinismo. (Javier Rodrigo Marcos, El País, 14 de abril de 2025.
Martine Melebeck