Consejos prácticos y ejercicios para preparar y usar la voz en clase

Puente 184 (junio 2022)

21 de enero de 2022

Taller inaugural Lovele 2022

Emma Rodero

Universitat Pompeu Fabra

Consejos prácticos y ejercicios para preparar y usar la voz en clase

Emma Rodero lleva 25 años enseñando como manejar la voz en la educación, en el mundo profesional y en los medios audiovisuales. Así pues, enseña voz, basándose en sus resultados científicos.

Rodero es Catedrática de Psicología de los medios y Neurocomunicación en el Departamento de Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona). Además, es la directora del Laboratorio de Comunicación de la Barcelona School of Management para mejorar la competencia comunicativa de estudiantes y profesionales.

En la actualidad, imparte las asignaturas de Oratoria Y Psicología de los Medios en la UPF. Compagina la labor docente e investigadora en la UPF con tareas profesionales relacionadas con la voz y la locución.

Este taller se dio en formato on line en la plataforma Zoom con unos 158 participantes de unos 40 países diferentes.

La voz es la principal herramienta de trabajo de un profesor. Los profesores pueden pasar mucho tiempo hablando cada día. Por lo cual consta que casi la mitad de los docentes padecen o han padecido un problema en sus cuerdas vocales. Entonces, necesitan una buena técnica vocal y mantener unos determinados hábitos de higiene, a fin de evitar una patología. Luego, el docente necesita saber cómo manejar su voz para que sus clases sean dinámicas y conseguir la máxima expresividad.

Por tanto, este taller tiene un doble objetivo:

 

  1. Dar consejos para mantener la voz sana en el día a día, o sea, dar consejos para cuidar la voz
  2. Dar consejos para utilizar la voz de forma expresiva durante las sesiones.

 

1. ¿Qué hacer y qué no?

A. ¿Qué hacer para cuidar la voz?

Si lo enfocamos según la cronología de la jornada:

-Dormir bien y ocho horas idealmente

  • Hidratarse, antes, durante y después de la sesión. Beber agua con pequeños sorbitos regulares para engrasar la mucosa; utilizar suero fisiológico para hidratar la nariz por abajo; practicar inhalaciones, de la manera tradicional con infusión de tomillo en agua hirviente o con la ayuda de un inhalador (aparatito con el que te echas el suero)…;
  • Eliminar el estrés respirando o relajándose con algunos programas en aplicaciones como “Breathair” o “Calm”.
  • Usar un micrófono para evitar el sobreesfuerzo inútil. Los hay de solapa o diadema con micro a la boca y aparatito en la espalda;
  • Cuidar la postura, la espalda recta, la mandíbula paralela al suelo. Siempre expandirse.

B. ¿Qué no hacer?

  • No levantar la voz para conseguir la atención. Existen unos instrumentos como el silbato, por ejemplo, para dar señales;
  • No susurrar si tienes problemas de voz, pero hablar con menor intensidad;
  • Nunca carraspear porque es una agresión más a las cuerdas vocales;
  • No beber líquidos de temperaturas extremas;
  • Evitar olores fuertes como pinturas, aerosoles…

2. Consejos para mejorar la expresividad

 Durante nuestra escolaridad, todos hemos sufrido clases monótonas dadas por unos profesores nada expresivos. Emma nos muestra un fragmento de video que ilustra la situación en los EE. UU.

A continuación, propone a cuatro voluntarios la lectura de un texto desconocido. Será  en forma de concurso, con votación de todos, con objetivo de leer con la mayor expresividad.

Analiza luego la lectura del ganador. Observamos que siempre leyó con intención, que interpretó, o sea que tuvo en cuenta el significado de las palabras para que la lectura pudiera generar imágenes en la mente de los receptores. Las palabras tienen que sonar a lo que dicen.

  1. Emma, para calentar los músculos que afectan la voz, nos propuso unos ejercicios físicos concretos. Por ejemplo, girar el cuello por detrás, por delante; mover los hombros; estirar los brazos…
    Una voluntaria se sometió en casa a un curioso ejercicio. Primero, tuvo que contar de uno a diez, sin preparación. Lo volvió a hacer después de haberse colgado de una silla (o del borde de la cama) durante tres minutos. Emma grabó las dos prestaciones. El resultado se pudo comprobar con la observación de los gráficos audios. La expresividad se encontró mejorada, así como la intensidad de la voz, de 60 decibelios a 70. La voz estaba mejor colocada. ¿Por qué? Porque unas cuerdas vocales no tensas vibran más. Hay más harmonía, la voz suena mejor.
  2. Trabajar la respiración
    Emma nos pregunta si respiramos de manera diafragmática (abdominal). El diafragma hace la fuerza, nos lo confirma, ya que el 80% de los problemas vocales vienen de una mala respiración (por ejemplo, costal o clavicular).
    A partir de unas lecturas en voz alta, nos hace trabajar los tres principales parámetros vocales:  la intensidad (volumen); la entonación (el tono) y la articulación.

Para dar más intensidad a lo importante del mensaje, hay que dar mayor fuerza en el diafragma. Si la combinamos con la velocidad, podremos dar más intencionalidad en nuestra lectura. Una velocidad rápida es apropiada para decir lo no importante y alertar la atención del receptor sobre lo que sigue. Una velocidad más lenta es indicada para lo importante en la comprensión. También se pueden marcar las palabras claves: el sujeto más rápido/el predicado más lento).  Ejemplo: “Esta tarea es muy difícil”.
En cuanto a la entonación, para que podamos distinguir entre lo agudo y lo grave, nos propone pasar del uno al otro tocándonos la garganta, evaluando el lugar exacto donde y como vibran las cuerdas vocales.  A pesar de que todos tengamos un tono de voz naturalmente agudo o grave, podemos jugar con el tono. Si lo hacemos más agudo, será para evocar experiencias positivas, con connotación de alegría o alarma (emociones), para expresar la duda, la incertidumbre o para llamar la atención. El tono grave, más firme, más seguro, transmite experiencias negativas o tranquilas, pero de gran importancia. Lo agudo explica, resuelve, concluye.
En la articulación, lo que más se mueve es la lengua. Para mejorar nuestra articulación, hagamos unos movimientos con la lengua de arriba-abajo y lateralmente.

Al final, Emma Rodero nos muestra una herramienta que podemos descargar en internet y que se llama PRAAT. Este programa nos permitiría analizar cómo es nuestra voz según los distintos parámetros y partiendo de esa base inicial, podríamos ver como potenciarla en el momento de dar clase, aplicando algunas de las simples “recetas” propuestas por el doctor Rodero.

Martine Melebeck