Proyecto ELEnCANTO: Música y cultura

Puente 186 (diciembre 2022)

ELEnCANTO son canciones creadas para la enseñanza del español, las cuales contienen, no solo riqueza cultural con sus letras y ritmos, sino también aspectos específicos de la lengua, sin caer en la infantilización o la monotonía de las típicas canciones para la clase de ELE. Por lo que este proyecto viene a suplir la necesidad como profesor(a) de encontrar material auditivo adecuado, original e interesante para la clase.

Catalina Chamorro, profesora de español, compositora y músico chilena, comenzó en 2016 a componer canciones para sus estudiantes del CLT en Lovaina – Centrum voor Levende Talen – con la intención de combinar sus dos pasiones: la enseñanza y el arte, y de esta forma, ofrecer una propuesta original a su clase de ELE. También la motivaban dos dificultades encontradas durante el proceso didáctico. La primera fue el exceso de tiempo invertido en encontrar música que utilizara el vocabulario o aspecto gramatical específico vistos en clases. La segunda dificultad fue que los estudiantes querían entender la canción completa, incluso los aspectos ajenos al propósito de la clase, por lo que la sesión terminaba o bien con una profesora agobiada por explicarlo todo o bien con estudiantes manifestando incomodidad por no acabar de comprender toda la canción. En cuanto a esto último, a pesar de que se haga necesaria la exposición de los estudiantes a esta incomodidad de no comprender del todo las producciones textuales “reales” (como canciones típicas de artistas), también para los profesores se hace necesario el control de estímulos innecesarios para que la transmisión de la enseñanza se haga clara y minimalista, especialmente para los primeros niveles de enseñanza.

Otro aspecto que motivó a la profesora Catalina Chamorro a crear este proyecto fue la falta de representatividad cultural del mundo latinoamericano en la sala ELE en Bélgica. Por esta razón quiso acompañar su música con textos y ritmos de su tierra, eligiendo textos desconocidos, que no forman parte del abanico cultural habitualmente presentado a los estudiantes. Algunos de ellos son: “La leyenda sobre el origen de la lluvia según los Incas”, “La leyenda quechua de la historia de amor entre Huascarán y Huandoy”, “El festival del sol Inca llamado Inti Raymi” o “La historia de la machi Francisca Colipi que explica la relación de los mapuches con sus muertos”, entre otros.

En cuanto a los ritmos, entre ellos se encuentra la Cumbia, la cual nació durante la Colombia colonial entre personas de origen africano e indígena. También está la Tonada, la cual tomó su propia forma desde España a Latinoamérica. Además tenemos el Trote, de origen indígena, una danza del norte de Chile, similar al carnavalito del norte argentino y al huaino de Bolivia y Perú. Por último, la Guaracha, nacida en el teatro bufo español, adoptada en cuba y pronto transformada a lo largo de Latinoamérica.

Tanto la música como los textos latinoamericanos se reúnen en un libro llamado “ELEnCANTO. Practica español con música y cultura”. Se consigue enviando un mensaje a www.vestari.be o a vestari.fontelum arroba gmail.com. A través del libro podrás tener acceso a un código QR con la música y las audiolecturas. También puedes acceder a la letra de las canciones, los textos y ejercicios de comprensión. La artista Anna Amigó (Cataluña) colaboró en la revisión del libro, en la traducción de las canciones y agregando a las canciones melodías de violín. Ambas artistas actúan en vivo. Interactúan con los alumnos haciéndoles partícipes del espectáculo, organizado en dos modalidades: en concierto y como taller. La diferencia entre ambas es que el concierto incluye más canciones para todos los niveles, donde se incluyen  también intervenciones orales y conversaciones con la audiencia. En cambio, el taller está más enfocado en ejercicios auditivos específicos para cada nivel con música en directo. Desde octubre del 2022, ELEnCANTO colabora con la Consejería de Educación de España en Bruselas, Bélgica, la cual promueve los talleres en diferentes escuelas de idiomas.

Hasta ahora, el recibimiento de los profesores y estudiantes, tanto en Bélgica como en Holanda, ha sido de gran sorpresa y agradecimiento por traer una propuesta original que se aleje del cliché cultural y turístico. Al parecer, las leyendas y el entendimiento indigenista latinoamericanos y la mixtura cultural/histórica entre lo español y lo latinoamericano son materiales que faltan por explorar para encantar a nuestros estudiantes de español.

Catalina Chamorro