Mi corta y gran estadía en Bélgica

Puente 136(2009)

Los países grandes como Bélgica, tienen tantas cosas a descubrir… que todo tiempo destinado para ello resulta demasiado corto.

Tengo 17 años y es la tercera vez que estoy en Bélgica : nací en Bruselas, capital de este bello país (en la Clínica Saint-Luc), cumplí mi primer año antes de irnos a Bolivia, pues mis padres estaban gozando de una beca de postgrado a nivel familiar y haciendo sus respectivas maestrías, mientras que mis hermanos mayores Antonio y Pedro (cuando nací de 9 y 7 años respectivamente) venían terminando su segundo año de formación en el colegio de Brocly en Lovaina la Nueva.

Desde entonces mi atracción por Bélgica fue creciendo, sobre todo por la experiencia inolvidable vivida por casi tres años a la que hacían referencia mis padres y hermanos ; de ahí surge la idea de que el regalo de 15 años (especialmente festejado en Latino América), fuera un viaje por Europa, especialmente a mi país de origen, solicitud que fue concedida por los cuatro ; con mis hermanos profesionales la solvencia económica tanto de ellos como de mis padres permitieron darme gusto.

Esta es mi tercera oportunidad, la más larga y la más costosa para mí. Claro, esta vez vine sola, sin los mimos a los que me acostumbró mi familia. Demás estaría señalar los motivos que me impulsaron a elegir este país, lo he dicho en los anteriores párafos ; sumo a ellos… el aprender otro idioma además del inglés adquirido en el C.B.A. ; conocer otra cultura y poder desarrollarme y desenvolverme sola sin la acostumbrada protección de los míos.

Fue, o mejor dicho es, mucho más duro de lo que pensé, tuve una serie de inconvenientes desde mi partida en Bolivia la que se realizó dos meses después de lo previsto, llegué a Alemania y no tenía pasaje para continuar, en Bélgica me esperaba una « mamá provisional » (a quien agradezco mucho la acogida), no tenía familia definitiva, no tenía colegio definitivo y además el idioma en mi contra sin poder protestar ni defenderme como hubiese querido, (ASF se libró). Todo lo contrario a lo que vivía mi hermano alemán de intercambio : Martin, quien junto a mis padres y hermanos gozaba de un bienestar envidiable en Bolivia.

La situación mejoró paulatinamente, ahora gozo de una familia muy querida, del apoyo de mis « papás » y del cariño de mis « hermanitos » de 6 y 4 años ; en mi colegio obtuve el incondicional apoyo y comprensión de mis profesores y de mis compañeros, hice una gran amistad con otros estudiantes de intercambio con quienes hubo gran afinidad producto de situaciones de vida similares y la confianza se va haciendo carne de mí.

Combino diversión con estudio, tengo la esperanza de obtener buenos resultados durante mi estadía, tanto en mi crecimieto personal como en mis estudios, mi madre me dijo : « Lo que aprendes nadie te lo quita, está dentro de ti y forma parte de tu formación integral », por eso todos los días me esfuerzo por saber algo más.

Pese a los pequeños-grandes sacrificios, me considero afortunada, agradezco a Dios y a todos quienes hicieron posible mi estadía en Bélgica (especialmente a mis papis Pedro y Liliana), estoy segura que si se me presenta una nueva oportunidad volvería a enfrentar la dicha de ofrecer otra parte de mi vida a este bello país.

Liliana DUBRAVCIC GANDARILLAS
Estudiante de intercambio AFS ; Tarija, Bolivia