Puente 165 (agosto 2017)
La impaciencia en una sociedad liquida
Se puede decir con Bauman que nuestra sociedad se licúa (Bauman, 2013): las estructuras fijas se desprenden y ya no ofrecen las referencias fijasen las que solíamos apoyarnos a la hora de decidir qué hacer y cómo hacerlo.
Se explica muy bien en esta síntesis:
Y para los lectores que quieren tener el contexto más completo propongo este video:
https://www.youtube.com/watch?v=MK9UtYsTE5M&t=606s
Creo que hay otra manera de explicar, otro argumento, que permite entender la estructuración de la sociedad posmoderna en la que vivimos y en la que nos toca enseñar el español lengua extranjera: la falta de paciencia. La tecnología moderna (la bicicleta, el coche, el avión, la fotocopiadora, la medicina y los fármacos, y más recientemente internet) nos ha acostumbrado a esperas cada vez más reducidas para obtener lo que pretendemos obtener.
Nuestra sociedad actual se caracteriza por la falta general de tiempo. Tenemos muchas cosas en la agenda, muchísimas cosas que hacer y cada vez menos tiempo para combinarlo todo. Creo que los posmodernos que somos queremos invertir cada vez menos tiempo, esfuerzo, coste o espera. Estas cuatro inversiones se consideren cada vez más como pérdidas, en campos como:
- el tiempo
- la comida
con los libros de cocina con recetas fáciles y de realización rápida que tienen tanto éxito en las librerías y en la televisión, y por otra parte el éxito de la venta de platos preparadas y de comida rápida llevada a casa; - la salud
con la medicina cada vez más eficaz, pero más cara y con un impacto negativo en el medio ambiente; - el trabajo
donde los fines de semana y las vacaciones se consideran los momentos más fuertes y más valiosos; - las relaciones personales
en las que usamos Facebook para contactar con amigos e intercambiar noticias cortas pero sin la riqueza de contexto que puede dar una charla en un bar;
- la comida
- el esfuerzo;
- el tráfico (privado y público)
donde los límites de velocidad se perciben como un obstáculo, llegando incluso a percibir los vehículos accidentados como estorbos en nuestro camino.; - el deporte
si bien hay que quiere hacer deporte para tener más salud, un cuerpo más bonito o más prestigio, otros muchos preferirían una píldora para llegar al mismo resultado - la cultura
con tantos textos en la web, no es de asombrar que disminuya el número de libros vendidos, aunque las editoriales hacen un esfuerzo por mantener el número de títulos publicados, como se ve en este gráfico del INE:

Un caso particular lo ocupan las sagas literarias, que sí están en auge.(Popper, 2017)
igual pasa con el cine, que ve en las plataformas en línea su mayor competidor – desgraciadamente no pude encontrar datos cifrados sobre un plazo medio largo; - el conocimiento
como en el caso de tantos alumnos de centros para adultos que sí quieren acudir a clase para aprender cosas y para pasarlo bien, pero no quieren presentar exámenes porque ‘ya han aprendido’ o ‘no necesitan el papel’
- el tráfico (privado y público)
- el coste
- la escritura
conozco a alumnos que ni siquiera ponen la cedilla en su nombre, ‘porque es una molestia’ - las compras
con las tiendas baratas y superbaratas que quieren (y logran) sobrevivir - el medio ambiente
el calentamiento global que se manifiesta con tantos síntomas lo siguen negando ciertos responsables políticos – pero no conozco ecologistas convencidos que dejen de transportarse en coche…; en particular,
- la escritura
- la espera
- la información
que siempre tiene que circular a mayor velocidad, tanta velocidad que ni siquiera queremos verificarla - la comunicación
con el móvil omnipresente que invade hasta las mesas de fiesta; con una frecuencia cada vez mayor de errores de ortografía y demás, porque lo que prima es la rapidez y minimizar la atención, que se considera una pérdida de tiempo
- la información
El peso de lo explícito frente a lo ligero de lo inútil
Es evidente que la atención influye en lo que aprende uno (Vigotsky, 2015). Es imposible retener lo que uno no ha entendido, lo que no se ha fijado. Pero al mismo tiempo hay miles de cosas – quizás las más importantes – que se aprenden de manera implícita: amor (y odio), gusto (y disgusto), valores humanos (lo que es hermoso, lo que es importante, lo que es bueno) y tantas cosas más.
Y si hay dos maneras de aprender (la implícita y la explícita), también hay dos maneras de pensar y de tomar decisiones: el pensamiento rápido, automatizado, y el pensamiento explícito (Kahneman, 2015). El problema es que para acceder al implícito tenemos que pasar por el explícito…
Y si uno a veces puede pensar que lo implícito no es útil, se puede objetar que lo inútil es a veces lo más importante, lo único que importa. Nuccia Ordine destaca en su librito maravilloso “la idea de utilidad de aquellos saberes cuyo valor esencial es del todo ajeno a cualquier finalidad utilitarista. […] Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida. Y en ese momento, cuando la desertificación del espíritu nos haya ya agostado, será en verdad difícil imaginar que el ignorante homo sapiens pueda desempeñar todavía un papel en la tarea de hacer más humana la humanidad.” (Ordine, 2013).
La utilidad de lo inútil abarca, por ejemplo:
- la cultura general
- el aprendizaje implícito
- el aprendizaje de valores
- aprender a querer
Cada vez se oyen más voces que hacen hincapié en los daños que hace la orientación a la eficacia: los niños que juegan menos y los empleados estresados. (Bregman, 2017) Es otra manera de decir “Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida.” (Ordine, 2013)
Consejos de una sicóloga
En un artículo de Psychology Today, Jane Bolton explica cómo desarrollar la paciencia, que presenta como una destreza(Bolton, 2011). Entre sus consejos se pueden destacar
- entender lo adictivo de la irritación
- ver el dolor
- fijarse en el momento en que se inicia la irritación
- hablar consigo mismo en el momento que surge la irritación
Si me puedo permitir transponer a
- Una mayoría abrumadora de alumnos se inquieta por reglas, pidiendo explicaciones e inquietándose por las excepciones. Los adultos de cierta edad no quieren entender que pueden llegar a expresarse sin explicaciones gramaticales. Como si las explicaciones gramaticales y las listas de vocabulario fueran una adicción.
- Pero cuando el milagro de la expresión, de la tarea cumplida ocurre, es útil enseñar cómo es posible comunicarse (yo traduciría por la frustración en el contexto que me ocupa)
Aspectos olvidados
Hay algunos aspectos de la enseñanza y del aprendizaje que creo siempre se mencionan, pero que quedan en silencio.
- la esperanza
Tanto el profesor como el alumno que van a la escuela, a la hora de ponerse en marchan, se mueven por la esperanza y la ilusión de la enseñanza/del aprendizaje. Bueno, eso en el mejor de los mundos posibles y quizá los primeros días. - el placer
“[L]a esperanza de éxito no es suficiente en sí misma si no va acompañada de unos valores positivos: es poco probable que iniciemos una actividad, incluso si esperamos tener éxito, si no la disfrutamos y si no nos lleva a unos resultados que valoramos” (Dörnyei, 2008)
No hay nada nuevo: es importante la perspectiva del resultado del aprendizaje y es importante el placer - la artesanía
Por mucho que se quiera unificar, formalizar, racionalizar el proceso de la enseñanza y del acompañamiento del aprendizaje, siempre quedarán aspectos importantes y fundamentales que solo pueden ser artesanales: el qué contar, cómo reaccionar, qué decir, cómo motivar, qué rechazar o aceptar.
Si busco un término común entre esperanza, tiempo y artesanía, es la necesidad de tiempo. O sea: la paciencia.
Líneas y círculos
Desde tiempos inmemoriales, el aprendizaje se ve como una progresión con alguna etapa de retroceso, que sería lo que uno olvidaría.
Hay otra perspectiva posible: la de un proceso circular: “learning is the result of a circular process that begins with the concrete experience and increases with reflective observation leading to formulation of abstract concepts and generalizations having the goal of creation of hypotheses testable through action. The action is an opportunity for new experiences and the recursive cycle starts again at an advanced level of complexity.” (Pedone, 2014)
En mi experiencia, la circularidad va más allá. Uno aprende cosas que encajan con lo que ya sabe, y lo integra a su sistema interno de referencia. Puede que lo olvide, puede que no. Y la próxima vez que aprenda algo, ese elemento nuevo podrá basarse en este y en otros elementos. Como el barniz que se aplica a la capa anterior, o como el arrecife coralino, que crece con el sucesivo y permanente depósito de corales .
Conclusión
Creo que para llegar a hacer bien nuestro trabajo, para ponerle empeño y para sacarle provecho y placer o satisfacción, es necesario poner paciencia y enseñar cómo tener paciencia para que el milagro se opere. Al igual que el tiempo que se necesita en la cocina para obtener resultados (para que las patatas se cuezan, para que la carne se haga, para que la salsa cuaje, para que el arrecife se construya y para tantas otras cosas más) – tampoco sin garantía de éxito.
Bibliografía
Bauman, Z. (2013). Liquid modernity. John Wiley & Sons. Recuperado a partir de https://books.google.be/books?hl=nl&lr=&id=xZ0RAAAAQBAJ&oi=fnd&pg=PT4&dq=liquid+society+bauman&ots=qxUxGJ-CW8&sig=faxL3CEietbF7cIYGHGjtWOAoj8
Bolton, J. (2011, septiembre 2). Four Steps To Developing Patience. Recuperado 9 de julio de 2017, a partir de https://www.psychologytoday.com/blog/your-zesty-self/201109/four-steps-developing-patience
Bregman, R. (2017, julio 17). Waarom onze kinderen steeds minder spelen (en wij met een burn-out thuis zitten). Recuperado 25 de julio de 2017, a partir de https://decorrespondent.nl/7075/waarom-onze-kinderen-steeds-minder-spelen-en-wij-met-een-burn-out-thuis-zitten/271998375-cddd5d81
Dörnyei, Z. (2008). Estrategias de motivación en el aula de lenguas. Editorial UOC.
Kahneman, D. (2015). Pensar rápido, pensar despacio. Madrid: DeBolsillo.
Ordine, N. (2013). La utilidad de lo inútil. El Acantilado.
Pedone, F. (2014). LEARNING STYLES AND METACOGNITION. En INTED2014 Proceedings (pp. 1678–1687). IATED. Recuperado a partir de https://iris.unipa.it/bitstream/10447/95022/1/2014_INTED1374.pdf
Popper, L. (2017). Le retour des sagas littéraires: enquête. Lire, (457), 40-43.
Vigotsky, L. (2015). Interacción entre aprendizaje y desarrollo. Recuperado a partir de https://sined.uaem.mx:8080/xmlui/handle/123456789/642
Hans Le Roy